Llamada de atención. No es tan Claro como parece.

¿Alguna vez sintieron que el lugar o la situación donde estaban eran demasiado chicos para su espíritu, sus ideas, sus proyectos, sus anhelos profesionales? Bueno, a mi me esta pasando.

Con un grupos de amigos de la facultad donde me recibí de Programador estamos creando una PyME que desarrollará aplicaciones para teléfonos con el SO de Google, Android.  Nuestra primera aplicación esta en un alto porcentaje de finalización, solo restan algunos toques visuales, algunas validaciones y testing. El parte que más nos esta retrasando es el testing porque no conseguimos comprar un teléfono con Android 2.2 en Mar del Plata, donde vivimos.

Hemos superado varias cosas como es la organización del grupo, la división de tareas y departamentos, el nombre de la compañía, el conocimiento de las herramientas de programación y sobre todo el conocimiento de esta nueva plataforma para nosotros. Pero la cosa más fácil del mundo que es comprar un celular sin tener problemas con el precio o con el abono esta resultando una odisea que parece no acabar.

 

Les cuento todo lo que hice y mis conclusiones al respecto.

 

En primer lugar quise adquirir un teléfono nuevo manteniendo mi actual numero que lo tengo en Claro Argentina. Yendo a la sede de Claro en Mar del Plata me decían que no había stock del Samsung Galaxy S i9000 para cambio de equipo, solo para nuevas líneas. Como no quería retrasar aun mas el proyecto, me decidí por una línea nueva a pesar que trae numerosos inconvenientes
pero al fin y al cabo, valían la pena.

Una semana después fui en buscar del teléfono ya con la mente puesta en memorizar otro numero e informar a mi familia, amigos y trabajo sobre el cambio. Pero tendría mi teléfono para probar nuestras aplicaciones y así poder venderlas y crecer como PyME. Tamaña desilusión me lleve que ya no quedaban equipos ni siquiera para activación de nuevas líneas. No pudieron decirme cuando repondrían el stock del Galaxy S. No tenían la mas mínima idea de nada.

En el trascurso de esa semana intente otras alternativas. Me dirigí a Agente Oficiales de Claro en el centro de mi ciudad para ver si tenían allí el teléfono. Tampoco. Solo venden equipos de baja-media gama a pesar que promocionan con bombos y platillos el Galaxy S en sus vidrieras y folletos. Mi padre me ayudo en mi tarea de conseguir este objeto de deseo y aporto un dato relevante. Las compañías de electrodomésticos también venden teléfonos. Quizás el tuyo este ahí. Apresurado y con el corazón en la boca por la ansiedad, fui a Fravega, Garbarino y Delta Computación para hacer las averiguaciones. Los tres establecimientos tienen el Galaxy S en vidriera pero NO en stock. Tampoco, igual que el pobre empleado de Claro, sabia cuando iba a llegar.

Imposible conseguir el Samsung Galaxy S en Mar del Plata. Todavía me quedaban métodos y medios alternativos. Sabia que no podía comprarlo físicamente el teléfono así que agarre mi Dell buscando respuestas. La pagina de compras on-Line de Claro casi que se abrió sola en mi navegador. Linda sorpresa me lleve cuando vi que todos los teléfonos se podían comprar con tarjeta de crédito menos el mío. No podía creerlo.

La mala fortuna estaba siempre un paso adelante. El otro método que me quedaba era llamar al 0800 de Claro y también comprarlo con crédito y que el envió se demorase algunas semanas. No importaba. La espera vale la pena. Hable con una operadora cordobesa que amablemente me dijo que ese teléfono no lo tenían en stock. Un suplicio explicarle que teléfono quería y cual no. Que una tableta NO es un teléfono y no me iban a convencer con otros Samsung que ni ellos mismos saben que existen.

 

También probé llamando a CompuMundo en Buenos Aires que son otro Distribuidor Oficial de Claro pero ni poder venta on-line ni por venta telefónica podía hacerme con ESE teléfono. Hasta consulte el stock en sus tiendas físicas y oh sorpresa que tampoco tienen.

 

Me paso las noches preguntándome si vale la pena viajar 400 km para que me digan que en la Capital Federal de mi país no haya un Samsung Galaxy S listo para ser vendido…

 

 

 

 

Hasta acá fueron los hechos concretos y los pasos de mi infructuosa búsqueda de una terminal de pruebas para nuestro equipo de desarrollo.  Ahora un par de conclusiones y opiniones puramente mías.

  1. Llamando a Corea: Siendo el CEO de Samsung y me entero que una de las operadoras telefónicas que comercializa uno de mis productos estrellas en un mercado interesante como es el Latinoamericano no dispone del suficiente stock para hacer frente a la demanda, le SACO ya mismo la licencia. Como CEO mi objetivo es posicionar a la empresa como numero uno en teléfonos pero ¿como lo voy a hacer si no vendo teléfonos en un mercado menos? ¿Por que voy a darle la espada a millones de potenciales clientes?
  2. ¿Donde esta el Departamento de Ventas de Claro? Evidentemente trabajando no. ¿No es el mercado ideal aquel que los clientes vayan solitos a comprarte equipos de alta gama y con el abono más caro disponible sin invertir un solo peso? Hey ese soy yo. No tengo problemas en pagar lo que cuesta el equipo ni pagar el abono religiosamente mes tras mes. Solo quiero el teléfono para empezar a trabajar en lo mío, crecer profesionalmente y hacer lo que mas me gusta, lo que me apasiona, lo que me quita el sueño y me da las mejores satisfacciones?
  3. Publicidad engañosa. Si, que tal, ¿en que puedo ayudarte? No entiendo porque gastan y gastan en imprimir folletos con teléfonos que no tienen. Seguramente para que vayas, preguntes por el y si el vendedor es muy bueno te termine vendiendo un teléfono que no querías pero como ya estabas adentros, ¿que te cuesta?. Nada, tu integridad nomas. ¿Para que lo anuncian en todas los blogs informáticos o ponen publicidades enorme en la vía publica? Para gastar nomas…¿Porque lo ponen en todos las vidrieras de todos los agentes y distribuidores oficiales si cuando entras ya te dicen que no cuando ni siquiera terminas de decir Galaxy? Siendo el gerente de finanzas, me preocuparía mucho. Siendo el CEO de Claro, aun más.

Espero que lo solucionen esto y no solo en este aspecto chiquitito que es comprar un celular. Que sirva como ejemplo para todas la personas que quieren y pueden crecer en sus ámbitos pero necesitan herramientas que evidentemente el sistema no les esta bridando en sus lugares de residencia. Para mi el teléfono no es un juguete ni para mandar mensajes ni para escuchar música o entrar en Facebook es una herramienta imprescindible de trabajo. Y me están cortando no solo las manos sino también las alas.

 

 

Gonzalo Benoffi.

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