Que pasara si…

¿Que pasara si hoy nos levantáramos con las cosas que agradecimos ayer?

Seguramente muchos de nosotros (me incluyo) estaríamos lo que los argentinos llamamos “estar en el horno”. Hay que reconocer que agradecemos poco. Pedimos, exigimos, demandamos pero no nos damos cuenta que hay una segunda parte o una contrapartida.

Puede ser, porque no hay ningún estudio ni dato ni nada, que agradezcamos solo las grandes cosas o grandes gestos. Un regalo de cumpleaños o aniversario o imprevisto, una salida imprevista, una ayuda salvadora, un consejo amigo o algún gesto elocuente. Como que estamos obligados (por un contrato social o por culpa) a agradecer en relación al tamaño de lo recibido y la frecuencia de lo mismo.

Si en cambio es simplemente poner la pava en el fuego, hacer las compras, alcanzar una taza, comprar un pequeño dulce para el postre o para el camino, un beso de despedida o buenas noches, que son cosas que hacemos casi a diario y no son tan monumentales como comprar un libro o un paquete de vacaciones, no agradecemos nada. Damos por sentado que siempre van a estar. O al ser tan chicas y en algunos casos, invisibles no merecen que digamos “gracias”. Pensamos que los “gracias” los tenemos contados y solamente podemos usar algunos durante el día. Que el uso y abuso del “gracias” dañara a la misma palabra y le quitara valor en cada uso. Para mi no.  Para mi cada “gracias” vale tanto como el anterior y como el siguiente. No importa -o no debería- importar el tamaño o frecuencia del regalo, de la atención, de la atención o lo que hayan hecho por nosotros.

La otra persona seguramente no lo hace por obligación, lo puede hacer por un tiempo pero no se sostiene a largo plazo, la otra persona lo hace porque siente que la felicidad propia también es la felicidad del otro.  La persona que da no lo hace por el agradecimiento en si pero este es muy importante porque es el reconocimiento de la acción, que nos dimos cuenta que se hizo  algo lindo y amable por uno. Que no paso (ni pasamos) desapercibido. Agradecemos no el gesto ni el tamaño sino que la otra persona pensó en nosotros. Quizás, más filosofalmente hablando, reconocemos nuestra existencia a partir de los otros. Lo pienso mientras lo escribo.

Es ponerse en los zapatos del otro, de sentir empatía, de observar y pensar como el otro y tratar de hacer algo para hacer un poco mejor el día. Sea desde un alfajor hasta un paquete de vacaciones en un destino de ensueño.

Agradecemos tan poco que si solamente nos quedáramos con lo que agradecimos el día anterior, estaríamos desnudos. No desnudos de ropa, claramente, sino desnudos en el alma, en el corazón. Es muy de nosotros, los humanos, darnos cuenta de algo solamente en su ausencia. En su presencia damos por sentado que siempre estará o siempre sera así y no nos percatamos que quizás algún día no este y no disfrutamos ni agradecemos el aquí y ahora. Siempre hablamos de lo negativo, de lo que falta o falla, de lo que no esta bien pero cuando todo parece alineado pensamos que tiene que ser asi y no tenemos que agradecer. Todo lo contrario. Puede ser que no sea así y somos unos afortunados de tenerlo.

Agradezcamos las grandes y pequeñas cosas. Las de todos los días y la de una vez. Las que se planean y las que salen de las entrañas. Las que pedimos y las que no. Las de seres queridos y extraños. No escatimemos en palabras y mucho menos en los “gracias”. Pensemos en lo bien que hace cuando nos dicen “gracias” a nosotros. Nos llena el alma, nos agrandara el corazón y nos da un motivo más para hacerlo otra vez.

Hackear la política: Partido de la Red

Nunca me interese por la política ni muchos menos por un partido político. Y eso que tengo un hermano que milita fervientemente y todos los almuerzos y cenas son motivos de discusiones eternas porque tiene claro lo que defiende y lo hace usando todos los argumentos posibles más allá de que sea validos o no. Nunca me llamo la atención ese mundillo hasta ahora.

 

 

Hasta que conocí el Partido de la Red. Supongo que lo que primero me llamo la atención como buen geek fue la palabra "Red" pero no solo me quede con el nombre. Fui más allá

Me interiorice, leí (y leo) todas sus publicaciones en Facebook y Twitter, mire todos los videos de sus candidatos y fundadores, visito frecuentemente su sitio para leer las ultimas novedades y aprender un poquito más acerca de su propuesta.

 

Les cuento un poco de que se trata esta novedosa propuesta de "hackear" a la política. Primero entendamos que la palabra "democracia" viene de "demos" que significa "pueblo" y "kratos" que significa "poder". El poder del pueblo. Más claro échale agua.

 

 

Si el poder sobre el gobierno y por consecuencia de la Nación lo tiene el pueblo porque en Argentina votamos cada dos años los candidato que nos dicen que votemos.

 

Recién con las PASO, algunos partidos van a internas y podemos votar cual de todos ira al definitiva, algunos meses después. Igual sigue siendo poco votar cada dos años cuando hay decisiones por tomar todos los días. ¿Porque tenemos que esperar que nuestros legisladores, senadores y diputados se iluminen y presenten el proyecto que mejorar nuestras vidas?

 

Si la persona que esta sentada es una banca fue elegida por el pueblo, ¿por que no vota lo que miles le digan pero si porque una persona se lo dijo (en este caso el titular del bloque que a su vez recibe ordenes del encargado del Poder Ejecutivo? ¿Porque votamos personas y hasta personajes y no ideas?

 

Así como la internet cambio la forma de relacionarse, de comprar cosas, de vender cosas, de conseguir amigos y pareja, de conseguir trabajo (y de perderlo), de aprender, de entretenernos, de jugar, de mirar televisión, de escuchar música, de consumir contendido, de producir contenido, porque no puede revolucionar la forma de que nos relacionamos con nuestros gobernantes, la forma de votar, la forma en que se toman las decisiones que nos afectan a nosotros y a miles de conciudadanos? Ábranosle el paso al único ámbito donde internet no tiene poder. La política. Ese lugar donde están los viejos "hackers" del sistema. Los abogados. ¿Porque no pueden estar los técnicos, los ingenieros, los licenciados, los verduleros, los maestros, los futbolistas si todos somos ciudadanos? ¿Porque no podemos estar todos?

 

Para todas contestar todas esas dudas y mejorar la forma en la que el ciudadano se relaciona con el sistema de toma de decisiones en un Parlamento, nació el Partido de la Red. El Partido de la Red propone que sus representantes en el parlamento, congreso o legislatura a) presenten los proyectos (que subió cualquier ciudadano) con más adeptos y b) voten los proyectos de los otros partidos o del PE según el voto (positivo, negativo o abstención) de la mayoría de los ciudadano

 

¿Como? Simple. Desarrollaron un sistema abierto "Democracia OS" donde los usuarios se registran, se validan (tienen que ser personas físicas) y pueden subir su propio proyecto y votar proyectos de otros ciudadanos u otros partidos. Entonces cada persona puede hacer campaña en su sitio web, en sus redes sociales, en su familia, amigos por su proyecto y así lograr llegar a ser presentado, votado y aprobado por las personas correspondientes.

 

 

Desde el lado geek que corre muy fuerte por las venas me entusiasmo tanto y me pareció tan genial que me hizo volver al blog aunque sea por un ratito y contarles eso. Y desde el lado programador que lo llevo tatuado a fuego me pareció una propuesta de lo más interesante. Nosotros siempre soñamos que nuestras creaciones ayuden al mayor número de personas en sus vidas cotidianas y quede como una herramienta útil para la posteridad. Por eso quizás el desarrollo de videojuegos por más que sea más lucrativo y entretenido no me llama mucho la atención.

 

Hace bastante que los sigo de cerca pero en esta ultima semana se lo he contado a mis alumnos (¿no les conté por aquí que soy Profesor de la UTN? Uhhhh, tendré que venir más seguido por acá entonces) a mi familia (sobre todo a mi hermano militante) y a mis compañeros de trabajo. Efectivamente estoy militando por algo que creo, que me parece justo, transparente y que potencia lo que es mi profesión. La informática, la internet al servicio de la comunidad.

 

 

Actualmente el sistema se usa en varias partes del mundo con un claro éxito y participación de la gente y recién ahora esta viniendo para Argentina. Específicamente se presentaran en las elecciones de octubre solamente para legisladores porteños.

 

Paso a paso como decía Mostaza Merlo. Ojala pronto lleguen a más ciudades. Ojala pronto lleguen al Congreso Nacional. Ojala otros partido lo tan vean útil como yo y los miles de adherentes que tiene y lo usen para mejorar la toma de decisiones.

 

Si votas en Buenos Aires, vota algo distinto. Vota el cambio en la forma de hacer política. Porque con un voto, entran todos. "Hackea" la política. Si tenemos herramientas para cambiar la política como es el voto, usémoslas. No es mejor que escribir tweets irónicos o subir imágenes con quejas en Facebook?

 

¡Apoya al Partido de la Red!

Links

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