La alternativa rebelde – Parte II – Experiencia de uso

En el post de ayer La alternativa rebelde – Parte I – Los preparativos hablamos sobre como instalar Ubuntu sin morir en el intento y no perder ni un solo byte en el camino. Ahora es el turno de hablar un poco más en detalle.

Preguntas frecuentes

¿Que es Ubuntu?

Básicamente es un SO que utiliza el núcleo Linux y esta basado en Debian. ¿Que tiene de diferente a los otros SO? Lo primero es que se distribuye de manera gratuita. Esto quiere deber que cualquier puede bajarlo de la web sin pagar un céntimo. Nadie te puede cobrar una licencia o algo similar con respecto a SOs Ubuntu. Las computadoras con este tipo de SO instalados son mucho más baratas ya que el precio de la licencia no esta. Recordemos que una licencia de Windows esta alrededor de 100 dolares. El segundo aspecto  fundamental de Ubuntu es que su código es abierto. Cualquiera puede bajarse el código fuente, modificarlo y ofrecer las mejoras a toda la comunidad. Esto trae muchas ventajas.

-> El código siempre sera el mejor porque muchas personas están involucradas en el. Si alguien sube una funcionalidad que tarda mucho o no responde, habrá miles esperando mejorarla.

-> El SO siempre sera seguro. Al tratarse de un sistema abierto, cualquier puede ver el código y determinar si hay agujeros de seguridad. Se puede modificar esos errores y resubir la nueva versión.

-> Constantes actualizaciones. Las mejoras de un SO siempre están marcadas por los fines comerciales que persigue la empresa desarrolladora. Largan pequeñas actualizaciones solo para contener a las masas. Los grandes cambios siempre aparecen con las nuevas versiones que tienes que volver a comprar. Un circulo vicioso. Con el software libre esto no ocurre porque son los desarrolladores quienes implementan los cambios y siempre brindan constantes actualizaciones con importantes mejores. Obviamente hay ciclos y versiones pero son más claros y están perfectamente definidos.                                                                                     

¿Que diferencias tenemos con otros SO?

Realmente muy pocas. Para el usuario común sigue habiendo programas, archivos, carpetas, escritorios, ventanas, etc. Lo único diferente es la instalación de ciertos programas que se realiza a través de una “terminal” similar al viejos MS-DOS. No existen los archivos ejecutables sino que todo viene en paquetes que se deben compilar. En las versiones anteriores de Ubuntu esto era un proceso manual y alejaba a los usuarios acostumbrados a la sencillez. Con el paso de las versiones se ha implementado nuevas formas de instalar software que son mucho más sencillas y muy similares a otros SO. Ubuntu se ha convertido en la distribución más popular de Linux por ofrecer sencillez a la hora de usarlo y una estética muy cuidada.

Experiencia de uso

Hay varias funcionalidades que quisiera ver implementadas en mi SO habitual…

Centro de Actualizaciones: nos brinda todas las novedades de Ubuntu en un solo lugar. Con detalles de cada paquete a instalar y su tamaño. Con un solo click ya tenemos el SO en su ultima versión. Siempre lo veremos porque las actualizaciones están al orden del día para traernos mejoras y soluciones de errores. Muy útil para los nuevos usuarios que no quieren complicaciones.

Centro de Software: el market de Ubuntu. La gente del software ha visto la gran aceptación de las tiendas de apps para móviles y han decidirlo implementarlo en Ubuntu. En el CS tenemos todos los programas habidos y por haber listos para ser descargados. Tenemos categorías, comentarios, sistema de puntuaciones, etc.

Lanzador: la barra del escritorio clásica desaparece. Tenemos una especie de dock flotante a la izquierda de la pantalla con las aplicaciones abiertas y nuestras favoritas. A medida que el tamaño va aumentando los iconos se “acuestan” para no perder de vista jamas lo que tenemos abierto. Si pasamos el mouse, los iconos vuelven a su estado normal.

Menú inicio: es el primer icono del lanzador con el logo de Ubuntu. Me sorprendió mucho la primera vez que lo use y lo veo completamente útil a diferencia del que habitualmente uso. Es un lanzador y buscador de aplicaciones y archivos muy potente y con muchas opciones. A primera vista tenemos cuatro posibles vistas de este menú: Atajos, Aplicaciones, Documentos y Música. En cada uno de ellos tenemos una barra de búsqueda y la posibilidad de filtrar esos resultados con infinidad de parámetros. Me gusto mucho como se implemento esta funcionalidad. Para la gente que tiene mucho software instalado, este buscador lo podrá ubicar en segundos gracias a sus filtros. Además nos brinda la vista de las aplicaciones recientemente usadas, instaladas y posibles descargas. El apartado de documentos es aun mucho más completo porque permite filtrar por tipo, fecha de molificación o tamaño. La música se puede dividir por genero o por década. El menú inicio quizás ofrece las mismas funcionalidades que los demás pero es la cuestión de diseño que lo hace aun más llamativo y funcional.

Integración de software con el SO: mirando la barra de sistema encontramos los clásicos iconos de la cuenta del usuario, redes, tiempo, batería pero hay dos que me llamaron la atención. Son pequeñas cosas que lo hacen mejor. El primer gran detalle es la integración de Banshee (reproductor multimedia) con el icono del sonido general del sistema. Desde la barra de sistema y pulsado ese icono podemos poner play, atrás, adelante y seleccionar la lista de reproducción. No es nada nuevo lo que estoy describiendo pero ya estar incorporado al SO le suma puntos. La segunda integración  es el cliente de mail y contactos (Thunderbird), el cliente de redes sociales (Gwibber) en el icono del sobre junto al de la batería. Muy buena idea ya tener todo el software de escritorio preinstalado y preparado para su configuración. Recibiremos notificaciones de respuestas en las redes sociales o avisos de nuevos de una manera limpia y cuidada dentro del SO.

Conclusiones

Mi experiencia con Ubuntu a sido de la mejor. Estas semanas que pase me han gustado mucho y me alegro redescubrir nuevamente Linux. Lo probé muchos años atrás y no entendía nada. Ahora todo es mucho más sencillo y claro. Me dio mucho placer que los “rebeldes” están plantando la “guerra” al imperio de Microsoft. Ubuntu es una altermativa más que seria al elegir computadoras de bajo coste porque tenemos un SO de primer nivel a menor costo. Además los principios que sigue el uso del software libre me parece más que correctos y es un rumbo que todos deberíamos tomar. Ubuntu no tiene nada que enviarle a Microsoft y a Apple. Obviamente faltan muchas cosas que pulir pero el camino es el correcto. Los desarrolladores deberíamos trabajar también con el software libre y ofrecer versiones para este tipo de SO. Creo que Java es ese aspecto es un aliado fundamental. Seguiré conservando mi disco de Ubuntu y lo usare lo más que pueda porque me llevo el mejor uso.

Más allá de software…la nube

Creo que hoy en día no importa mucho que SO tengamos instalado en nuestras PC ya que la mayoría del tiempo que pasamos frente a ellas usamos el navegador de internet. Quedan siempre los gammers, diseñadores y developers de lado porque requerimos un software especial para nuestros trabajos que todavía ( y no creo que lo haga) no esta en la tienda de extensiones de Chorme o Firefox. Pero la mayoría de la gente ya no usa asiduamente el software de escritorio como antes. ¿Clientes de mail? Gmail es el mejor. ¿Ofimática? Google Docs ¿Almacenamiento compartido? Dropbox, Box, SkyDrive o el mismo Ubuntu One ¿Juegos casuales? Facebook, Google+ o la Chorme Web Store. ¿Lector de noticias? Google Reader y todos los diarios del mundo disponibles a un solo click de distancia. El futuro del SO para la gente común lo veo debajo de una ventana de Chorme o Firefox . A medida que aparezcan estas las extensiones de Chorme o Firefox evolucionen y puedan hacer más cosas, instalaremos menos programas y el SO lentamente dejara ser importante.

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La alternativa rebelde – Parte I – Los preparativos

Una de las principales características de un informático es ser curioso y tener la mente abierta. Siempre estar dispuesto a probar nuevos programas, sistemas operativos, servicios web, gadgets y todo lo relacionado con la industria de las computadoras.

Esta vez fui un poquito más lejos de lo habitual y decidí probar un SO completamente diferente al que habitualmente uso. Estoy escribiendo esta entrada desde Ubuntu.

Los preparativos.

Siempre use mi notebook Dell con Windows 7. Tengo todo allí, mis archivos, imágenes, documentos, música, trabajo, diversión, juegos, programas instalados, programas propios, etc, etc. Antes de probar Ubuntu tenia que pensar donde y como lo instalaría. No era una decisión fácil debido a los 320 GB de backup que tenia que hacer antes de tocar nada.

Lo primero que se me ocurrió fue un dual-boot. Cuando la maquina inicia me dejaría elegir con que SO arrancar. En la teoría, la mejor decisión. En la practica, una de alto riesgo. Primero tenia que hacer algo de espacio. Solo contaba con un par de gigas libres y a pesar de que Ubuntu no ocupa mucho, necesitaba espacio para las actualizaciones y programas que yo quería instalar. Liberar espacio era la parte más sencilla. Ahora tenia que formatear esa parte libre en otro formato para poder instalar. No soy muy partidario de formatear discos propios y más si no podía hacer un backup. Con la grabadora de DVD que no funcionaba y sin algún disco externo con tanta capacidad, todo debía seguir estando ahí. Si en cualquier momento de la instalación le erraba con una opción o el instalador tenia problemas, perdía todo. Absolutamente todo. Imposible. Siguiente opción.

Tengo algunos CDs de Ubuntu y Kubuntu guardados desde la época que los mandaban de Holanda sin cargo. Esos CDs sirven para probar el SO sin tocar ningún disco. Son las versiones on line (por llamarlas de algún modo). Todo se ejecuta en el mismo CD y una vez reiniciada la computadora no quedo ningún rastro. La principal desventaja: no se puede instalar nada que no venga ya nativo en el SO. Al no tener un disco rígido asociado no hay forma de persistir cualquier programa o archivos. Move on.

Seguía buscando una alternativa para instalar Ubuntu y no morir en el intento. Una posible solución estaba frente mio. Hay un programa muy bueno, ideal para curiosos informáticos como yo que se llama Virtual Box. Ya lo deben conocer y sino, se estar perdiendo grandes cosas. Virtua Box lo que hace es crear un maquina virtual dentro de tu PC. Esta nueva PC es tan solo una ventanita más abierta en tu escritorio. Muy fácil.

Esta PC virtual tiene todo lo que las PC reales tienen. Nada que envidiar. Capacidad de persistencia (podemos elegir cantidad y capacidad de discos duros), capacidad de procesamiento (memoria RAM y procesadores), placas multimedia (sonido y video), periféricos y acceso a internet. En ellas podemos hacer cualquier cosa. Y cuando digo cualquier cosa, digo cualquier cosa. Desde instalar un virus hasta un SO. Las virtua box sirven para todo. Todo lo que pasa en esas cajas, queda ahí adentro. No afectara en absoluto tu SO principal. Ilusionado fui por esa vía.

Luego de intentar instalar diferentes versiones de Ubuntu (la 8.04, la 9 y la 11) al fin pude dar con la tecla en las configuraciones de estas PC virtuales (el problema que tenia era la demasiada cantidad de RAM que le asigne) y tenia Ubuntu instalado. Ahora era el turno de Eclipse (IDE que uso para desarrollar apps para Android). La instalación costo pero salio. Muchas idas y venidas con el tema de los paquetes de actualización, librerías faltantes e incompatibilidades por doquier, por fin tenia el emulador de Android funcionando. O eso creía.

Los primeros minutos luego de iniciar Ubuntu, la VM (Maquina Virtual en ingles) andaba bien. Pero con el tiempo se hacia muy muy lenta. Nunca supe el problema. En Virtual Box, probe otros SO y jamas me anduvieron lentos. Ubuntu tenia que ser la excepción. El emulador tardaba años en levantar y cuando lo hacia se colgaba por estar tanto tiempo procesando. Jamas lo vi iniciado. Al tener todo dentro de una caja, no podes usar toda la potencia que tenes en tu PC. Tiene que quedar algo reservado para justamente manejar esta caja. No podía usar mis 8 GB de RAN ni mi Intel i7. Por eso, creo que perdía bastante en rendimiento esta alternativa.

Las opciones se agotaban y necesitaba tener Ubuntu instalado. Recurri a un recurso extremo. Pedir una notebook a mi madre para formatearla, instalar Linux, hacer mis cosillas y devolversela con el SO original. Como mi mama no la usa mucho, el backup es muy poco y podía hacerlo. Pero ya era algo excesivo. Algo más debía haber…

En el camino hacia la casa de ella para recoger el objeto de experimentos informáticos, no se porque algo hizo click en mi cabeza. Hacia poco había conseguido hacer un pendrive booteable con Ubuntu 11. Lo conseguí gracias a UNetbootin. Un programa que formatea tu pendrive para que puedas iniciar la instalacion de cualquier SO. Puedes elegir cualquier distro de Linux o cualquier versión de Windows o MAC OS X que se descargara. Si en cambio tenes ya bajada la ISO, el programa creara el booteable desde alli. Luego de probar esta excelente herramienta pensé: ¿Y si instalo Linux en un disco externo? Un aire de esperanzo corrió por mi ser (?). Quizás tenia la solución en la palma de mi mano.

Lo primero que hice fue conseguir un disco externo. Tenia uno de mi vieja notebook con 80 gigas completamente libres. Perfecto.

[IMPORTANTE] No conectar el disco externo todavia. Inicie mi notebook con el pendrive booteale que cree con la ISO de Ubuntu 11 que me baje desde aquí.  Apenas comenzado el programa de instalación de Ubuntu, recien conecte el disco externo. Cuando nos pide elegir la ubicación de Ubuntu, hay que elegir justamente este disco externo. La instalación nos pedirá que lo formatiemos de una manera especial y creemos la carpeta /home. Una vez completado este paso, el proceso es muy simple. Se crea un usuario con contraseña, se elige la configuración de idioma y teclado y charan!, tenemos Ubuntu listo.

Lo siguiente que hay que hacer para empezar a usar Ubuntu es antes de prender nuestra PC, conectar este disco externo y decirle que primero busque el SO allí. Una vez encontrado y si todo salio bien, ya estaremos dentro del mundo Linux.

Conclusiones

Si queremos tener un SO alternativo al de todos los dias, ya sea para trabajar o experimentar, yo recomiendo hacerlo de la forma que yo elegí. No porque yo lo haya hecho asi sino por todas las ventajas que tiene frente a las otras alternativas. Esta opción es la menos riesgosa y la que mayor beneficios nos da. Por un lado, si algo llegase a fallar, iniciamos nuevamente en Windows como siempre, formateamos el HD y volvemos a comenzar con otra distro de Linux. Ninguno de nuestros archivos o programas se vera afectado. Al instalarlo en un HD externo tenemos la posibilidad de la persistencia de datos y programas. Todo estará siempre guardado en algún lugar. Y la principal ventaja es que usamos la capacidad total de nuestra PC. Los SO no se dan cuenta donde están físicamente. No importa si es un pendrive, un HD externo o un disco convencional. Entonces usamos Linux como si realmente estuviera en nuestro disco principal y aprovechamos todo nuestro procesador, memoria RAM y placa de video.

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